lunes, 1 de julio de 2013

♞"Canción para el fusil"


Fueron muchos años los que estuviste junto a mi, 
viviendo en un mundo un tanto extraño; 
alimentando aquéllos sueños, 
que desde niño concebí. 
Estuviste conmigo en el medio de aquellos tableteos, 
que como mortales cartas sin franqueos, 
el enemigo casi siempre nos enviaba; 
ofuscados en su vana ilusión, 
de coartar en mi la concepción, 
ignorando que era la voz de todo un pueblo, 
que con resolución libertad y derechos me exigía. 
Tu fragor claro y resonante, 
soñando a veces como carraspeo, 
me ayudó a franquear la sesenta, 
y su macabra cortina. 
Al final fuiste tu quién decidiste, 
y el derecho para decidir nos concediste, 
En camino tortuoso, que llegó a ser sinuoso.. 
para que las futuras generaciones lo enmendaran. 
Hoy que conmemoran casi veinte años,
de haber tu voz acallado, 
y fatuosos solo banalidades gesticulan; 
escribo para ti esta humilde canción, 
porque sin ti no se hubiese impuesto la razón. 
A ti, mi fiel compañero, 
mi dulce amigo en la quimera.. 
Mi fusil, fresco fruto de campiña.
Sir Galahanth 
<Autor>
*Derechos Reservados*
Silvia Regina Cossío Cámara

jueves, 6 de junio de 2013

♞ "Trece"



Trece son los fundamentos, que en el silencio me acercan a ti;
que al crecer cambian su tierna apariencia, y al unísono consolidados
en un solo estamento, forman parte de una senda de trece pasos... 
que nunca antes asentí.

Más tu te mueves en otras esferas, que sutiles dan la apariencia,
de en el nunca jamas existir; pues intemporal ante ti lo no conocido
adquiere otra consistencia, y de tus labios fluye el verbo... 
que me hace vivir.


Pero no puedo seguir por mi mismo este camino, porque tengo miedo;
aún a mi misma soledad; y mi cuerpo cansado y enaltecido se apresta,
a descansar de nuevo en esta tierra; donde tras trece lunas....
en tus brazos, ansío, podré despertar.






Sir Galahanth
< Autor >




*Derechos Reservados* 
Silvia Regina Cossío Cámara




viernes, 10 de mayo de 2013

♞ "Sarraceno"



Blandiendo en alto su cimitarra,
aquél sarraceno, a diestra y siniestra, 
a su paso tan sólo infringía dolor; 
eclipsando hasta el sol, con la sangre 
que como rios, tras de si dejaba; 
bajo las patas briosas de su corcel, 
que desbocado solo a su orden corría. 
Cuentan que allegóse un día a mi bella Alicante, 
en donde la extraordinaria belleza de unos ojos verdes, 
su corazón una vez y  para siempre cautivaba; 
haciéndole amarte desde ahí en adelante, 
para sembrar con amor, en tu tierra sus frutos; 
que hoy crecen en mi ilusión... mi dulce Valencia. 
Más resultara ser el final de ésta historia, 
que en nada llega a cultivar, de aquél que la lea, 
su vaga e infiel memoria; 
pues no existe nada común en el sentimiento, 
que cada minuto, a nosotros acompaña. 
Y es que del amor... querido amigo; 
jamás podrá beberse, la última gota. 



♞ 
Sir Galahanth
<Autor>


Silvia Regina Cossío Cámara
*Derechos Reservados*